|
| |
|  |
Cada loch tiene su propio misterio, sus monstruos y fantasmas que lo habitan en soledad. El que más ha trascendido es Nessie, el Monstruo del Lago Ness, de supuesta forma de serpiente, del que daba cuenta el evangelizador San Adamnan en su biografía del siglo VII. Lo cierto es que hasta el más reacio a este tipo de creencias no puede evitar contemplar el paisaje en guardia, con el escalofrío y la excitación de ver aparecer a alguna excepcional criatura. Junto con otros tres lagos, Oich, Lochye y Linnhe, conforma el Gran Glen, una enorme falla natural de origen glaciar que secciona Escocia diagonalmente. A principios del s. XIX una gran obra de ingeniería lo transformó en un canal marítimo que une el norte del país con el sur, sin necesidad de dar un rodeo. Recorrer esta falla tanto en barco, como en bicicleta o en ruta senderista, ofrece a oportunidad de desentrañar los misterios de estos otros lagos que también tienen sus propias criaturas de leyenda, así como contemplar castillos que traen a la memoria la antigua Escocia, de héroes y hazañas bélicas. |