Inicio Contacto Tienda Usuarios Registrados
RutasCallejerosMapasTurismoGastronomíaClub Guía CampsaGuía Campsa en tu móvil


Las dos caras del País Vasco; clásico y moderno
De un pasado medieval, Euskadi ha pasado por un fuerte proceso industrial para evolucionar finalmente hacia la modernidad. Así lo evidencian sus capitales, cuyos cascos históricos y modernos edificios crean un sugerente contraste.
Artium

Mucho han cambiado Bilbao, San Sebastián y Vitoria desde sus fechas de fundación, en plena Edad Media. La evolución es un proceso lógico de cualquier gran ciudad, pero quién podía pensar que edificios de titanio y puentes de cristal fueran a ser un día símbolos del Pais Vasco tan reconocidos como los monumentos y calles de sus cascos históricos. La Euskadi del siglo XXI mira en sus capitales hacia el futuro, negándose al mismo tiempo a perder su esencia.

Cascos antiguos y catedrales
Museo Guggenheim

La mayor parte de los edificios bilbaínos con solera se articulan en torno a su laberíntico Casco Viejo. En su corazón se encuentra la Catedral de Santiago, que data de finales del XIV y principios del XV. Construida en estilo gótico, aunque con detalles del gótico florido, es punto de paso de la peregrinación jacobea. Su planta forma una cruz latina y en el interior se divide en tres naves con bóvedas de crucería. La cabecera del templo es de planta poligonal, con girola. De gran belleza son su coro y claustro, sus dos pórticos y la portada renacentista.

En San Sebastián el casco histórico se conoce como Parte Vieja. Aquí están las iglesias de San Vicente y de Santa María del Coro, gótica y renacentista-barroca respectivamente. Destaca por su trazado racionalista en un entorno natural flanqueado por el Monte Urgull o el puerto pesquero. Toda la tradición donostiarra puede paladearse en los bares y restaurantes que proliferan en estas animadas callejuelas.

Visitas recomendables son el Museo de San Telmo o la Basílica de Santa María. Dejándose llevar por las calles el visitante llegará a la plaza porticada de la Constitución, antiguamente usada como coso taurino, así como a la Catedral del Buen Pastor. Por último merece la pena transitar por la romántica Alameda del Boulevard, céntrica calle que separa la vieja Donostia de la nueva y cuenta con edificios neoplaterescos como el Teatro Victoria Eugenia y el Hotel María Cristina, a orillas del Urumea.

En lo que toca a la capital del País Vasco, Vitoria, esta conserva un casco medieval presidido por la gótica catedral de Santa María. En su origen fue una iglesia-fortaleza aunque su construcción se culminó entre los siglos XIV y XV. Su factura se sostiene en unas enormes columnas abombadas por el peso y un bello corredor. Destacan las esculturas de su hermoso pórtico. Hasta el 2010 también podrán visitarse en la catedral los propios trabajos de restauración que se están llevando a cabo y han obtenido un premio de la UE en materia de conservación y mejora del patrimonio cultural.

Tiempos de vanguardia
Kursaal

 

El pistoletazo de salida definitivo hacia la modernización lo daba el Guggenheim. Ya hace una década que este gigante de titanio con formas que evocan un barco irrumpió en la villa dinamizando su transformación desde la orilla del Nervión. Un milón de visitas anuales atrae este museo de arte moderno concebido por Frank Gehry, donde el continente tiene tanta relevancia como el contenido.

El proceso que comenzó con su construcción aún continúa dando frutos a ambos márgenes de la Ría. Se puede dar cuenta de esto a través de un agradable paseo escultórico por cualquiera de sus riberas o al cruzar la Pasarela Calatrava, compuesta por bloques de cristal. Esta obra también es conocida como Zubi-Zuri (puente blanco), en referencia al color que suele predominar en las obras del arquitecto valenciano. 

Si bien no capta la misma atención, el Kursaal es el equivalente del Guggenheim para San Sebastián, en tanto que ha propulsado una renovación de la ciudad. Este palacio de congresos se ubica en el moderno barrio de Gros, a pie de playa. Diseñado por Rafael Moneo, se compone de dos cubos de vidrio y metal que abergan un gran auditorio, una gran sala de cámara, salas polivalentes y salas de exposiciones.

Por último en Vitoria es el Artium el edificio moderno de mayor protagonismo. Se trata de un museo que hace un recorrido por el arte contemporaneo desde 1900 a la actualidad. Pese a su discreto tamaño, alberga las principales galerías bajo tierra, lo cual le otorga un amplio espacio. Otros edificios modernos de Vitoria son el triangular y acristalado Palacio de Justicia así como el edificio de la Hacienda Foral Alavesa.

MAS INFORMACION
  © Repsol YPF 2001-2008 Mapa Web Nota Legal Protección de datos Contacto Boletines
repsolypf.com es miembro de Confianza Online y asume y actúa según su Código Ético de Comercio Electrónico y Publicidad Interactiva