 
Las playas salvajes del sur
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Pese a la explosión turística, Andalucía conserva pequeños paraísos ocultos en forma de arenales
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La franja costera andaluza es un apreciado destino vacacional. Esto ha propiciado en los últimos años una progresiva masificación en los arenales ubicados en torno a los grandes núcleos de población o las urbanizaciones de nueva creación. Por fortuna, aún son numerosas las playas vírgenes de las que se puede disfrutar en estas provincias del sur. Las playas salvajes de Andalucía son todo un paraíso al alcance de cualquiera.
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Huelva |
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La provincia de Huelva por fortuna ha sabido escapar del turismo masivo que otras zonas de la costa andaluza. Es por ello uno de los lugares menos visitados y por ello más sosegados de Andalucía. Uno de sus mayores tesoros es el Parque Nacional de Doñana, que preserva dunas y arenales rodeados de bosques de pino, una estampa apreciable en los 20 kilómetros de Playa Castilla, en Almonte. Este refugio de abruptos acantilados es de carácter protegido por lo que no se pueden realizar actividades que pudieran dañar el entorno, como campings o barbacoas. La zona de Isla Cristina, cercana a Portugal, destaca por el entorno de marismas del que disfrutan sus playas. Aquí se puede encontrar pequeñas calas recónditas y desprovistas de servicios como Punta del Caimán o Playa Redondela, esta última rodeada de eucaliptos. En Ayamonte, cerca de la frontera se descubre Punta del Moral, una playa de tipo rural, aguas tranquilas y arena dorada, en un entorno verde casi virgen, que es otra buena opción para disfrutar sin agobios de sol y mar. En el municipio de Lepe se encuentra la Nueva Umbría, una playa virgen y nudista enclavada en el Paraje Natural de Piedras y Nueva Umbría. Sus infraestructuras son muy escasas pero aún así es muy frecuentada por aficionados al naturismo y pescadores.
Por último, destaca Punta Umbría con dos playas aisladas y extensas de arena dorada en las inmediaciones de la desembocadura del Río de la Bota y de la Ría de Huelva. Son la Playa de la Bota, en un entorno de pinares y dunas y la de los Enebrales, ideales para disfrutar de la naturaleza en estado puro. |
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Cádiz |
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La provincia de Cádiz también disfruta de abundantes playas inmaculadas y sin masificar. No en vano es la provincia andaluza con mayor número de kilómetros de litoral aislado, sin ningún tipo de edificación a la vista. En Bolonia está la playa del mismo nombre, protegida por una enorme duna de los vientos del norte y caracterizada por su arena dorada con algunas zonas naturistas. A las afueras de San Fernando está la de El Castillo, de difícil acceso, en un entorno de pinares, dunas y marismas. Otra de las más bellas playas salvajes gaditanas es la de Torrecarbonera, en San Roque, junto al límite con La Línea de la Concepción. Está muy poco concurrida y destaca por su arena oscura.
En Costa Ballena también hay algunas playas naturales dignas de mención. La carencia de servicios es suplida con creces con paisajes que han resistido a la acción del hombre. Entre estos salvajes arenales destacan Arroyo Hondo, Punta Candor y La Ballena, todas ellas de extrema belleza virgen, arena blanca y fina, cristalinas aguas y rodeadas del verdor de pinos y campos. Son idóneas para la evasión, dada su tranquilidad, especialmente en invierno.
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Málaga |
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La Costa del Sol es una zona bien conocida por sus urbanizaciones, sus lujosos complejos hoteleros y sus playas dotadas de todos los servicios. Aún así se encuentran algunos arenales que consiguen huir del bullicio estival. El mejor ejemplo es la Playa de Cabopino, en Marbella, cerca de Fuengirola. A pesar de no estar aislada, preserva un dorado paisaje dunar, con zonas donde se practica el nudismo. |
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Granada |
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La provincia de Granada acoge en su Costa Tropical numerosas playas donde escaparse. En Albuñol se encuentra las playas del Ruso, La Playita o El Gaiterillo, en Sorvilán la de Las Cañas o la Cala de en Castell de Ferro, todas caracterizadas por la ausencia de servicios y también de concurrencia. En la localidad de Motril destaca la de las Azucenas, con afluencia media de público pese a su situación aislada entre el Puerto y Torrenueva. En Salobreña lo hacen El Caletón, con fondos marinos aptos para el buceo o El Cambrón, limitando con Almuñecar. En esta última localidad lo más salvaje que puede encontrarse es la pequeña playa nudista de Cantarriján, o el conjunto de pequeñas calas aisladas de Calaiza. |
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Almería |
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La provincia de Almería cuenta con unos 214 kilómetros de litoral, donde existen todo tipo de playas. Una buena opción en Mojácar es la playa de arena rojiza de Las Granatillas, poco concurrida y de difícil acceso, al igual que Los Cerrillos, en Roquetas. Aunque sin duda las más virginales están en las inmediaciones del Parque Natural de Cabo de Gata. En él destacan Las Salinas de Cabo de Gata o La Almadraba de Monteeleva, la primera de arena blanca, la segunda dorada, ambas de extrema pulcritud y bello paisaje, con gran variedad de aves. Otras playas protegidas al calor de la Reserva de la Biosfera son Amoladeras, Torregarcía o El Toyo, todas en la zona de la capital. La localidad de Níjar aglutina otras tantas, como Punta Polacra, Los Escollos, Cala de El Plomo o las escondidas Calas de Monsul, cuyo denominador común son las aguas tranquilas y la baja ocupación. Más arenales a destacar son la acantilada Cala Arena, los bellos fondos marinos de Los Genoveses y El Esparto, la hermosa estampa de Playazo o la de Rodalquilar, en un desértico y apacible entorno.
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