 
Salamanca, tierra de aventura
|
|
|
 |
|
Si el extenso patrimonio cultural de Salamanca y su agitada marcha nocturna no logran agotar las energías, la ciudad ofrece una extensa oferta multiaventura, Un complemento ideal para pasar una estancia repleta de emoción. Como buena ciudad universitaria que es, Salamanca apuesta por cumplir a rajatabla aquello de “Mens sana in corpore sano”
|
 |
|
La visita a la ciudad de Salamanca puede enfocarse como una estancia tranquila, disfrutando de eternos paseos entre sus monumentales calles, para reposar cuerpo y mente. Como tierra de contrastes que se precia de serlo, también ofrece el lado anverso de la moneda. Todo un elenco de actividades para liberar adrenalina, olvidarse del estrés y caer redondo en la cama. La aventura espera en cada rincón, porque Salamanca tiene de todo. Un río que ofrece tramos de furia y de calma para practicar el piragüismo, escarpadas laderas por las que descolgarse, pasos habilitados para el uso de bicicletas y un largo etcétera se suman a las virtudes de la urbe.
|
 |
|
Piragüismo en el río Tormes |
 |
|
 |
| |
 |
|
Embarcarse en una aventura por el río Tormes permite al visitante disfrutar de otra óptica de la ciudad. Este salmantino cauce fluvial es navegable con piragua en un gran tramo, el comprendido desde El Barco de Ávila (en la provincia homónima) hasta Alba de Tormes, ya en Salamanca. La ruta no entraña complicación alguna para los principiantes, cuyo único requisito para embarcarse será el de saber nadar, tal y como anuncia la agencia organizadora. El recorrido es de una gran belleza, permitiendo al piragüista disfrutar del paisaje. No conviene relajarse, porque también esconde unas cuantas sorpresas emocionantes, aunque no difíciles de salvar. Durante el itinerario se atraviesan las lagunas de Solana y Becedas, remansos de paz donde pueden admirarse bellos paisajes naturales, rodeados de fresnos y robles. Siguiendo el transcurso del río, se llega al embalse de Santa Teresa, para poco después alcanzar Alba de Torres, localidad famosa por ser la villa de los Duques de Alba, de cuyo castillo sólo queda en pie un torreón. En los terrenos de la villa reposan los restos de Santa Teresa de Jesús. El río sigue su curso hasta Capio Bernardo y Cilloruelo, poco antes de adentrarse en Salamanca. La excursión puede realizarse en una jornada y está disponible todo el año, tanto en invierno como en verano, tanto solo en piragua individual como acompañado, en una embarcación doble. |
 |
|
Todos los deportes en Salas Bajas |
 |
Salas Bajas es un complejo polideportivo al aire libre que consta de dos pistas polideportivas con suelo de resina sintética, cuatro pistas de tenis, campo de rugby, campo de fútbol, pistas de atletismo y un circuito de carrera continua. En definitiva, todo lo necesario para mantenerse en forma. El equipamiento deportivo también ofrece la posibilidad de disfrutar de un inusual deporte, el tiro con arco. Nada mejor que el aire libre para emular a Robin Hood. |
 |
|
Paseo fluvial en bici |
 |
A pesar de su nombre, el paseo fluvial en bicicleta no invita a zambullirse en el río montado en uno, sino a recorrer su cauce en el carril habilitado a tal efecto. Salamanca apuesta por el desarrollo sostenible, por lo que ha habilitado caminos en bicicleta no sólo para pasear en tiempos de ocio, sino como alternativa al desplazamiento motorizado. El paseo fluvial en bici ha sido recientemente ampliado y recorre la ribera, en paralelo al río Tormes. Una de sus peculiaridades reside en que el trazado pasa por debajo del puente Eiffel. |
 |
|
Guerra de pintura |
 |
 |
| |
|  |
En la ciudad de Salamanca el visitante tendrá la oportunidad de disfrutar de una de las más populares y recientes actividades para realizar en grupo: el Paintball o guerra de pintura, una actividad divertida en la que sólo los más estrategas conseguirán acabar con vida. O mejor dicho, limpios de pintura. El juego se desarrolla como una guerra de guerrillas. El objetivo: disparar y acertar certeramente una bola de pintura al enemigo. Cómo lograrlo ya forma parte de la estrategia de cada equipo. Porque en el amor y en la guerra, todo vale. En el campo La Fortaleza o La Trinchera, la oferta es la misma. Tres horas de inagotable diversión garantizada desde algo más de 19 euros por persona, todo ello con las medidas más estrictas de seguridad, para que ningún incidente agüe la fiesta. Petos protectores de pecho, máscaras y buzos serán el uniforme de guerra en esta batalla sin cuartel. En Torrecilla Paintball, disponen de una parcela de más de ocho hectáreas con cuatro escenarios diferenciados: el Speedball, donde siempre ganan los más rápidos, la trinchera y la fortaleza, que pueden llegar a ser inexpugnables y el frondoso bosque. El Todas las partidas están supervisadas por un monitor que hace las veces de árbitro y que indica las reglas de los distintos juegos que se realizan. Las partidas duran entre 10 y 15 minutos dependiendo del número de jugadores, el terreno y su habilidad. Entre partidas se realizan descansos para reponer fuerzas, tomarse un refresco y recargar las marcadoras.
Los participantes contarán con marcadoras semiautomáticas Inferno, rápidas y letales.
|
|