España es en este momento un referente mundial en gastronomía. No sólo porque nuestro país posee una envidiable cultura culinaria, sino porque es la tierra de algunos de los mejores cocineros del mundo y una incansable "fábrica" de nuevos talentos. En pocos años hemos pasado del anquilosamiento centenario de nuestra cocina a la explosión creativa; de mirar desde abajo al vecino francés, a brillar con luz propia en el panorama internacional. Una luz que guía como un faro a profesionales y amantes de la cocina de todo el mundo, que miran a España ansiosos por descubrir "que se cuece y cómo se cuece" en nuestros fogones. Y lo que se cuece no son sólo recetas. Cada año se publican decenas de libros, a cada cual más atractivo, relacionados con la gastronomía. Se organizan exhibiciones y ferias del más alto nivel que atraen a gastrónomos y chefs de todo el mundo y se dedican espacios a la gastronomía en radio y televisión, inimaginables hace tan sólo cinco años.
Esta floreciente cosecha tiene además otros frutos que llegan en forma de premios, con los que hemos comenzado un año 2007 que promete ser gastronómicamente excelente.
La Academia Internacional de Gastronomía, reunida en Asamblea General el pasado mes de enero en París otorgó sus Premios y Grandes Premios de la Gastronomía 2006, de los que un importante número recayó en España. |