 
Almagro, un tesoro entre bambalinas
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Almagro, capital histórica de La Mancha es una pequeña ciudad con apenas 8.000 habitantes que cada verano se transforma en un inmenso teatro con capacidad para acoger 60.000 asistentes. El Festival de Teatro Clásico de Almagro atrae cada año a miles de amantes de las candilejas, que convierten a la localidad en el tercer destino turístico de Castilla-La Mancha, por detrás únicamente de Toledo y Cuenca.
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El Festival de Teatro Clásico de Almagro involucra a toda la ciudad, que se convierte a lo largo de prácticamente un mes en vaporosa bambalina. El evento, con un prestigio y reconocimiento internacional, comenzó el pasado 20 de junio y aún le quedan muchos platos fuertes antes de su clausura. Suenan en Almagro ecos del ingenio de Shakespeare, Tirso de Molina, Calderón de la Barca, Lope de Vega o Fernando de Rojas, entre otros muchos autores. Aún se puede disfrutar de las “Tonadillas escénicas de Los Zagales” o “El Pozo” de Pablo Esteve o “La lección de música y bolero” de Blas Laserna en el Corral de las Comedias el 18 y el 19 de julio, así como de la música en directo de María Joao Pires el día 20. Hasta el día 20 podrán descubrirse las inquietudes de “El curioso impertinente” de Guillén Castro en el Hospital de San Juan, o disfrutar de un relato de perpetua actualidad como “La Celestina” de Fernando de Rojas, los días 18 y 19 de julio en el Teatro Municipal. El Patio de Fúcares acogerá “Los enredos de Scapín” de Moliére desde el 18 al 20 de julio, mientras que “Life is a dream”, la vida es sueño, de Calderón de la Barca encuentra escena el 19 de julio en la Iglesia de las Bernardas. “La mujer por fuerza” de Tirso de Molina se representará hasta el 20 de julio en La casa de los Miradores y el inmortal “Hamlet” en la Antigua Universidad Renacentista de Almagro hasta el 19 de julio. Y estas no son las únicas obras que aún pueden disfrutarse en el festival de este año, que cumple su 31 edición. Pero es tan importante el contenido como el continente en este consagrado festival. Los visitantes no pierden la ocasión de disfrutar los encantos de la localidad. |
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Almagro, teatro y comodidades en la ruta de El Quijote |
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Inmerso en la Ruta de El Quijote, Almagro es una encantadora localidad perfectamente comunicada, a través del aeropuerto en sus inmediaciones, y el tren de alta velocidad que conecta en una hora con Madrid y Sevilla. La localidad es pequeña, pero cuenta con un sector hotelero y de restauración perfectamente preparado para acoger la oleada de visitantes que por estas fechas se dan cita en la ciudad. Los comercios, abanderados por las tiendas de encaje y productos artesanales, de vinos y aceites de la región, harán las delicias de los más selectos consumidores. |
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Un paseo por el Siglo de Oro |
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Almagro, capital del Campo de Calatrava, estuvo muy unida a esta orden religiosa, de gran relevancia política durante la Baja Edad Media. Banqueros del emperador Carlos V, como los Fugger y los Welser, se asentaron en estas tierras, lo que contribuyó al desarrollo de Almagro. Como ocurre en casi todas las localidades castellanas, el centro neurálgico es la Plaza Mayor, construcción de planta rectangular rodeada por soportales de piedra. Aquí se enclavan los monumentos civiles más emblemáticos de la localidad, como el Corral de Comedias, el Museo Nacional del Teatro y el Ayuntamiento. El Corral de Comedias, declarado Monumento Nacional, data del siglo XVI y es el lugar clásico donde se representaban las obras teatrales durante el Siglo de Oro español. Hoy en día perpetúa su tradición como gran escenario del teatro, siendo uno de los principales del Festival Clásico de Almagro. En su interior, se pueden visitar las galerías, el escenario y los vestuarios. El Hospital de San Juan, el Teatro Municipal, el Patio de los Fúcares, y el Claustro de los Dominicos se suman a los escenarios callejeros que durante cerca de un mes transportan a Almagro a la época de Lope de Vega, Tirso de Molina o Calderón de la Barca. Una típica casona manchega es la sede del Museo Nacional del Teatro, que cuenta con interesantes fondos dedicados a la escenografía, trajes teatrales del siglo XVIII, maquetas de teatros y teatrines, además de un completo archivo pictórico y musical. El Barrio Noble trasladará al visitante a épocas de prosperidad señorial. En él se pueden admirar las casas blasonadas del Mayorazgo de los Molina, de los Rosales, la Casa del Prior o la del Capellán de las Bernardas. La arquitectura palaciega manchega se encuentra fielmente representada en los palacios del Maestral, de los Marqueses de Torremejía o el Palacio de los Condes de Valparaíso. |
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Monumentos religiosos |
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Almagro cuenta con templos de gran valor arquitectónico, como son las iglesias de San Bartolomé, San Agustín (declarada de Interés Cultural), o Madre de Dios. Los conventos de la Encarnación y de la Asunción de Calatrava (Monumento Histórico-Artístico) son testigos vivos de la importancia del estamento eclesiástico que se asentó en la ciudad. |
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Campo de Calatrava, palacios entre la naturaleza |
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En la zona del Campo de Calatrava se asientan castillos, palacios y localidades de gran importancia histórico-artística como El Viso del Marqués, Almuradiel o Calzada de Calatrava. En Campo de Montiel, se encuentran los restos medievales de Montiel, y localidades de gran interés como Villanueva de los Infantes y Villamanrique. Desde Almagro, el visitante tiene fácil acceso al paisaje de lagunas e islotes del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel o al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, un humedal de gran importancia ecológica y paisajística. Tras el intenso recorrido turístico, los balnearios de Fuencaliente y Santa Cruz de Mudela ponen a disposición del exhausto visitante sus excelentes instalaciones termales para un merecido |
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